Las nuevas búsquedas de fuentes de energía

Todos tenemos un compromiso con la tierra y con la naturaleza. Nos valemos de ella, y por tanto merece nuestro respeto. El consumismo humano ligado al crecimiento poblacional y económico sostenido, especialmente en los últimos siglos, nos ha hecho actuar de una forma notablemente carente de moral. Hasta 2008 California era el mayor consumidor de gasolina a nivel global, mas que cualquier otro país en el planeta, exceptuando a los Estados Unidos, pero incluyendo a otros grandes consumidores energéticos como China. Este país y los Estados Unidos son los mayores consumidores mundiales de carbón. Además son los mayores emisores de dióxido de carbono en relación a las actividades industriales, de manufactura y al transporte. La energía renovable en el mundo ha representado en el año 2007 un 18% de la electricidad planetaria. Mientras el carbón representa un 41%. Pero más allá de la contaminación derivada del uso de los combustibles fósiles, también encontramos un fuerte debate en torno a la energía nuclear. Teniendo en cuenta los problemas relacionados a su inestabilidad, su nivel de polución, sus residuos y hasta las posibilidades de sabotaje que la rodean, el 75% de la electricidad francesa proviene de instalaciones de energía nuclear. Mientras Islandia obtiene el 99% de su electricidad de la energía hidráulica y volcánica. Consecuentemente, y de manera muy acertada, los científicos del mundo se han planteado seriamente la transformación de las energías renovables, de manera de reducir sus costos como en el caso de la energía solar y limitando su impacto ambiental como en el caso de los biocombustibles. Estos últimos han despertado un fuerte debate en torno a la ultima década. No solo en materia energética, sino también en torno a su relación a la soberanía alimenticia. La transformaciones de los ecosistemas en lugares artificialmente adaptados para la producción de biocombustibles genera hasta 420 veces mas emisiones de dióxido de carbono a la atmosfera, de lo que el biocombustible producido puede ahorrar en un solo año. Esto genera lo que se denomina, una “deuda de carbono”, entendida en que se produce mas contaminación en las condiciones necesarias para su producción de la que el combustible verde puede ahorrar. No obstante, son también, los productos de uso masivos a los cuales la revolución tecnológica ha aplicado sus instrumentos de manera de hacerlos mas efectivos en su funcionamiento y consumo de energía. Por exponer un ejemplo sencillo y cotidiano, las nuevas heladeras utilizan un 40% menos de energía que los de una década atrás, y los nuevos aviones gastan menos combustibles. En este proceso de desarrollo científico tecnológico dirigido de búsqueda de nuevas fuentes de energía y mayor efectividad del uso de la misma, el Japón ha desarrollado mecanismos por el cual se convierte la energía generada por las vibraciones de 80 mil pasajeros diarios en las estaciones de tren en energía renovable.
Lic. Griselda Buffa (Bioquímica)
Información obtenida de: National Geographic, Energía del Futuro, “La carrera por los combustibles limpios”.
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